En la zona fronteriza entre Simmozheim/Althengstett y Welschdorf, surgieron repetidamente disputas que requirieron la intervención del duque de Württemberg. Por ejemplo, los valdenses se quejaban de que los habitantes de Simmozheim y Althengstett llevaban su ganado a través de los campos de cultivo, mientras que los de Simmozheim se quejaban de que las cabras de los valdenses estaban dañando los bosques de Simmozheim. En 1710, el duque mandó erigir 56 mojones para delimitar las zonas de pastoreo.
La marca WW en las piedras significaba ¡Welscher Waidgang!